AYURVEDA

“La ciencia de la Vida”

La palabra Ayurveda se deriva de ayur en sanscrito que significa “vida” y veda que significa “conocimiento”. Ayurveda significa “conocimiento de la vida”, de la fuerza vital o incluso del aliento vital. Por lo tanto ayurveda es la ciencia de la vida.

Surgida de la civilización del valle del Indo, existe hace desde miles de años y son recogidos en Los Vedas, textos sagrados de la India, según el hinduismo son textos eternos que no pueden ser de origen humano y que habrían sido revelados a grandes sabios. Según historiadores, su revelación dataría de 30.000 a 10.000 años aC., son grandes recopilaciones de conocimiento y sabiduría.

Ayurveda está contenida en una de las ramas de Los Vedas, Atharva-veda, que contiene el conocimiento de ciencias físicas y ocultas como astrología, astronomía, química y alquimia, física, ciencia del hábitat, matemáticas, ciencia del combate, dietética, cocina y por último ayurveda.

El Ayurveda está basada en la teoría de las cinco energías o cinco elementos. Son el éter, el aire, el fuego, el agua y la tierra. Aunque están asociados a la materia que conocemos en la naturaleza, son más bien conceptos energéticos.

Según Albert Einstein, todo es energía. Una energía que se manifiesta bajo diferentes formas, de la más sutil a la más concreta.

El cuerpo, la tierra, y el Universo entero funcionan a partir de la misma energía. Para ayurveda, la energía que hace mover toda una galaxia es la misma que la que hace abrir a una flor en el desierto. Por ello las energías que rigen el macrocosmos son idénticas que las que operan en la microcosmos. De este modo, los cinco elementos de base rigen el cosmos como el cuerpo humano. Y por último, es la unidad, la armonía entre esos cinco elementos, su interpretación profunda y su comunicación permanente lo que constituye el ayurveda: que es la vida en movimiento.

Recordar estos elementos y sus cualidades de forma permanente nos ayudará de ahora en adelante.

Akasha, el éter

Akasha es como un vacío aparente, como el espacio entre los planetas o entre las células. Es transparente, ligero, libre, en movimiento. Es claro y fresco. Está fuera del tiempo, es impalpable, sutil; no opone resistencia alguna. No tiene límites, es expansivo, omnipresente.

Vayu, aire

Vayu es móvil, dinámico, rugoso, seco, en movimiento, erosivo, vibrante, claro, transparente, sutil, fresco, ligeramente palpable (como el viento) y puede estar contenido en unos límites. Es el aire dentro de nuestros pulmones pero también el aire que circula en las galaxias.

Agni, el fuego

Agni es de naturaleza caliente. Es cortante, seco radiante, intenso, penetrante, luminoso, ligero, brillante, fogoso y dinámico, como la llama de una chimenea. Su movimiento es ascendente. Posee capacidad de transformar (estado de la materia, cocción, metabolismo) pero también de destruir.

Jala, el agua

Jala está caracterizada por su fluidez, su liquidez. Su movimiento es descendente. Es huidizo y adaptable (su forma se adapta al continente). Jala es de naturaleza fresca. Es húmedo, pesado. Actúa como solvente o como agente de cohesión.

Prithivi, la tierra

Prithivi es pesado, sólido, frío, rígido, estable, duro, estático, lento, grosero, denso. Es resistente, da su forma a las cosas. Es el elemento que tiene más límites exteriores. Es el más tangible y concreto.

Dar un nuevo sentido a su salud, entendiendo salud en un sentido más amplio como el equilibrio, la realización y el progreso en todos los campos de la vida, físico, afectivo, intelectual y espiritual, a través de:

Ahara, la alimentación y salud

Hipócrates: “Que tu alimento sea tu medicamento.”

Masaje, con aceite, proporciona reequilibrio a cada elemento en ti, ayuda a eliminar toxinas en el organismo, aporta calma, bienestar y belleza a la piel. Aumenta la energía vital.